En Rocalba lanzamos una nueva colección de hortícolas híbridas F1 compuesta por 35 referencias. Es una selección pensada para acompañar al profesional del huerto en su día a día y también para quien cultiva en casa pero quiere dar un paso más. Un trabajo hecho con calma y con mucha escucha al campo que ha dado como resultado semillas de alta calidad, con alto rendimiento, cosechas abundantes y muy buena resistencia a enfermedades. Sin perder de vista lo que de verdad importa cuando llega el momento de cosechar: calidad y sabor.
Esta línea se ha creado con una idea clara: cada territorio cultiva distinto y demanda distinto. Por eso hemos trabajado para cubrir necesidades reales en todo el país: el pepino que se pide en Levante, el tomate que se busca en Extremadura… En definitiva, una gama “PRO” para quien quiere ir más allá y obtener frutos con características muy concretas, sin complicaciones.
Por qué una colección nueva ahora
El mercado evoluciona y la mejora varietal avanza a gran ritmo. Por eso, en Rocalba hemos querido actualizar la propuesta con una gama renovada que incorpora híbridos de nuevos registros y genética de nueva generación, seleccionada para responder mejor a las demandas actuales de producción, resistencia y calidad, aportando además una mayor tolerancia a enfermedades que reduce en gran medida la necesidad de tratamientos fitosanitarios y facilita un manejo más sostenible del cultivo.
En esta transición, mantenemos 6 referencias de la colección anterior y sumamos nuevas variedades para ampliar opciones y afinar aún más la adaptación a cada territorio.
35 referencias en 15 especies: una selección completa y equilibrada
Esta nueva colección se compone de 35 variedades híbridas F1, repartidas en 15 especies hortícolas, para cubrir diferentes ciclos, zonas y tipos de manejo:
- Tomate: 6
- Berenjena: 4
- Calabacín: 3
- Melón: 3
- Pepino: 3
- Pimiento: 3
- Sandía: 2
- Cebolla: 2
- Col: 2
- Espinaca: 2
- Brócoli: 1
- Calabaza: 1
- Coliflor: 1
- Maíz: 1
- Zanahoria: 1



“Pensando en cada territorio”: el criterio que guía toda la selección
El punto diferencial de esta colección no es solo el número de referencias, sino cómo se han elegido. La selección se ha hecho para responder a demandas reales del territorio: variedades que encajen con lo que se pide en cada zona, con el tipo de clima, manejo y salida comercial.
En otras palabras: una línea creada para encontrar la variedad adecuada, no “una variedad más”.
¿Para quién es la colección de hortícolas híbridas Rocalba?

Para quien busca una gama PRO, orientada a resultados:
- Profesionales del huerto que buscan rendimiento y estabilidad, y también amantes del cultivo por hobby que quieren variedades agradecidas, fiables y de calidad.
- Productores que buscan frutos con características específicas.
- Quien quiere menos complicaciones gracias a plantas más resistentes.
- Aficionados exigentes que quieren calidad alta y cosechas abundantes.
EXPOGARDEN 2026: presentación oficial
Esta nueva colección de hortícolas híbridas F1 se ha presentado en EXPOGARDEN 2026, el encuentro del sector organizado por la AECJ. La edición de 2026 ha sido el escenario donde hemos dado a conocer de primera mano estas 35 variedades seleccionadas y adaptadas a las demandas de cada territorio.
Y para quien no está familiarizado con el concepto de semilla híbrida F1, vamos a profundizar sobre el tema.
¿Qué es una semilla híbrida F1?
Cuando hablamos de semilla híbrida, hablamos del resultado de un proceso llamado hibridación: un cruce manual entre dos líneas parentales (dos líneas seleccionadas previamente).
Antes del cruce, hay una fase clave: desarrollar y seleccionar las líneas parentales. Es un trabajo meticuloso en campo y en invernadero, que puede durar varios años, aplicando principios de genética clásica. Solo cuando se identifican parentales sólidos (por comportamiento agronómico y resistencia), se realiza el cruce.
Un ejemplo sencillo (con pimiento)

Imaginemos dos plantas de pimiento:
- una actuará como planta femenina (la que producirá semilla),
- la otra como planta masculina (la que aporta el polen).
El operario retira manualmente las anteras de la flor femenina antes de que sea fecundado y deposita polen del parental masculino sobre el pistilo. Eso es la hibridación. El resultado es una F1 o sea “primera generación filial” (del inglés First Filial Generation) que, en conjunto, suele aportar un rendimiento agronómico superior al de sus parentales.
¿Los híbridos F1 son estériles?
No. Es un mito muy extendido. En la mayoría de los casos, los híbridos F1 no son estériles (aunque existen excepciones puntuales).
Lo importante es entender esta diferencia:
- Una planta F1 puede producir semillas.
- Pero si guardas esas semillas y las siembras, obtendrás una generación F2.
- Y la F2 ya no se comporta como la F1: los caracteres se recombinan y aparecen plantas con rasgos variados.
Por eso, lo que hace “especial” al híbrido F1 es precisamente que concentra uniformidad, vigor y estabilidad. En generaciones posteriores (F2, F3…), esas cualidades se dispersan.
El “vigor híbrido”: la ventaja práctica de una F1
La mejora típica de un híbrido se conoce como efecto heterótico, heterosis o vigor híbrido: la F1 suele mostrar un salto claro en comportamiento agronómico (uniformidad, productividad, vigor y, a menudo, mejor respuesta sanitaria) frente a sus parentales.
Dicho de forma práctica: cultivos más estables y cosechas más agradecidas, especialmente cuando el objetivo es un resultado profesional.
Híbrido no es OGM
Otra confusión habitual: semilla híbrida y OGM no son lo mismo.
Un híbrido F1 se obtiene mediante genética clásica, seleccionando líneas parentales y realizando cruces controlados, mientras que un OGM implica ingeniería genética (introducir material genético o modificar genes de forma artificial).
En la Unión Europea, el cultivo de OGM está sometido a un marco de autorización muy estricto (Directiva 2001/18/CE) y, además, los Estados miembros pueden restringir o prohibir su cultivo en su territorio (Directiva (UE) 2015/412).




