Ya te contamos cómo proteger tu huerto y jardín del frío en invierno, ahora te explicamos cómo, cuando el jardín descansa y los colores se apagan, una maceta puede ser tu solución para seguir teniendo color y vida a tu alrededor. 

Te ayudaremos a elegir flores y follajes decorativos porque el invierno no tiene por qué ser sinónimo de jardines desolados y macetas vacías. Existen un sinfín de plantas de exterior resistentes al frío que pueden prosperar incluso en las condiciones más adversas. 

Pero primero vamos a hacer un pequeño hincapié sobre la diferencia entre los términos “plantas de invierno” y “plantas resistentes al frío”, a menudo usados indistintamente pero que representan dos conceptos distintos. Las plantas de invierno son aquellas que sólo florecen durante esta estación, serían las llamadas plantas de temporada, mientras que las plantas resistentes al frío son capaces de sobrevivir y, en muchos casos, prosperar en temperaturas bajas. 

Las plantas de invierno suelen ser anuales y dejar de dar flor incluso morir con la llegada del calor. Por otro lado, las plantas resistentes al frío han desarrollado adaptaciones para sobrevivir en condiciones de frío intenso, como la capacidad de resistir la congelación o proteger sus partes más sensibles.

¿Qué flores elegir para tener una maceta florida en el exterior?

Debemos elegir una especie que se adapte a las características de nuestro clima. Si estamos en una zona de inviernos muy duros para saber si estas pueden aguantar sin problemas….

Acebo

El acebo es un arbusto perenne muy apreciado por su resistencia al frío y su valor ornamental durante el invierno. Sus hojas verdes brillantes y sus bayas rojas lo convierten en un clásico del jardín, además de aportar alimento a las aves en los meses más fríos. Puede cultivarse en maceta, lo que permite controlar mejor el sustrato ácido que necesita y resulta ideal para terrazas o espacios reducidos, aunque limita su desarrollo a largo plazo. Necesita sombra parcial y riegos moderados, evitando heladas intensas en ejemplares jóvenes. 

Caléndula

La caléndula es una planta de exterior muy fácil de cultivar, destacando por su gran resistencia a los cambios de temperatura y por sus flores de colores intensos y luminosos. Es una excelente opción para dar vida y color a terrazas, balcones y jardines, incluso con pocos cuidados.

Además de su valor ornamental, la caléndula es conocida tradicionalmente por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias, lo que ha favorecido su uso en cosmética y productos de higiene personal. Se considera una planta medicinal de gran interés, con principios activos ampliamente reconocidos, aunque su origen exacto sigue siendo desconocido.

El término Calendula engloba numerosas variedades, algunas de las cuales se utilizan de forma ornamental e incluso decorativa en cocina.

En Rocalba valoramos especialmente su rusticidad, su fácil adaptación y su capacidad para aportar color y funcionalidad al jardín durante gran parte del año.

Camelia

foto de camelia

La camelia es un arbusto ornamental muy presente en los jardines de invierno por su extraordinario valor decorativo. Durante los meses más fríos, cuando muchas plantas detienen su actividad, la camelia despliega una floración abundante y elegante, con flores que van desde el blanco hasta distintos tonos de rosa y rojo.

Se trata de una planta rústica y resistente, capaz de soportar temperaturas bajas, siempre que se cultive en las condiciones adecuadas. Prefiere suelos ligeramente ácidos y ubicaciones luminosas pero protegidas del sol directo, que puede dañar hojas y flores. El riego debe realizarse con regularidad, utilizando aguas blandas para evitar problemas de clorosis.

La camelia se adapta muy bien al cultivo en maceta, lo que la convierte en una opción ideal para terrazas, patios o balcones, sin necesidad de disponer de un jardín.

Ciclamen

El ciclamen es una de las plantas más apreciadas para mantener terrazas y balcones en flor también el invierno. Sus flores, elegantes y muy llamativas, aportan color y frescura al jardín en una época en la que pocas especies están en plena floración.

Destaca por su buena resistencia al frío, lo que lo convierte en una opción ideal para exteriores en los meses más frescos. Sin embargo, no tolera bien el calor intenso: cuando las temperaturas superan los 25 °C, la planta entra en reposo y pierde su parte aérea.

El ciclamen es fácil de cultivar y se adapta bien tanto a macetas como a jardineras. El Ciclamen Variado está presente en nuestro catálogo en una amplia gama de colores, lo que permite crear composiciones decorativas muy atractivas incluso en pleno invierno.

Cineraria

La cineraria es una planta muy apreciada en invierno por su floración vistosa y colorida, con tonos que van del rojo y el azul al lila y el blanco. Sus flores aparecen a finales del invierno y se prolongan hasta la primavera, aportando un toque de color cuando la mayoría de las plantas aún no están en plena actividad.

Se cultiva principalmente como planta de interior o en espacios protegidos, ya que prefiere temperaturas frescas, entre 10 y 18 °C, y no tolera ni las heladas ni el calor excesivo. Para un buen desarrollo, necesita ambientes templados y ligeramente húmedos, con luz abundante pero indirecta. El riego debe ser regular, evitando siempre el encharcamiento.

En cuanto a su ubicación, la cineraria se adapta bien a interiores luminosos sin sol directo o a porches y terrazas resguardadas del viento y del frío intenso, siendo una opción ideal para disfrutar de color en los meses finales del invierno.

Crisantemo

crisantemo flor invierno

El crisantemo es una de las plantas más agradecidas para disfrutar de color durante el otoño y el invierno. Destaca por su capacidad de florecer en las estaciones frías, siempre que reciba unos cuidados básicos, como un sustrato ligeramente húmedo y protección frente a corrientes de aire. Una aportación de abono cada quince días ayuda a prolongar y reforzar la floración.

Disponible en una amplia gama de colores (blanco, amarillo, rosa, lila, rojo o verde lima) es una opción muy versátil tanto para macetas, jardineras o plantación en el jardín. Prefiere ubicaciones luminosas e incluso a pleno sol, ya que la falta de luz puede impedir que las flores se abran correctamente. Retirar las flores marchitas favorece que las nuevas duren más tiempo.

Por su resistencia, facilidad de cultivo y escasas necesidades, el crisantemo es una elección habitual para decorar hogares y espacios exteriores en los meses finales del año, siendo además una planta tradicionalmente asociada al Día de Difuntos.

Carraspique

Conocido como carraspique o canastillo de plata, el Iberis es una planta muy valorada por su resistencia y facilidad de cultivo, lo que la convierte en una excelente opción para jardines y terrazas durante el otoño y el invierno. Se adapta bien tanto al suelo como al cultivo en maceta, aportando color y estructura con muy pocos cuidados.

Es una planta duradera y rústica, aunque conviene prestar atención al riego, ya que no tolera el exceso de humedad ni los encharcamientos. Necesita riegos regulares pero moderados para desarrollarse correctamente.

El Iberis ofrece una floración atractiva, con pétalos en tonos blancos, rosados, púrpuras o morados, muy decorativos en espacios exteriores. Tradicionalmente se le han atribuido propiedades medicinales, aunque desde Rocalba recomendamos disfrutarla principalmente por su valor ornamental, asegurando siempre un cultivo sencillo y equilibrado en las épocas más frías del año.

Jacintos

jacintos flores de invierno

Son plantas perennes muy apreciadas por su inconfundible fragancia, capaz de perfumar el ambiente incluso durante los meses más fríos del año. Sus flores, agrupadas en densos racimos, destacan por sus colores vivos y alegres, convirtiéndose en una excelente opción para dar vida a los días grises del invierno.

Se pueden cultivar tanto en el jardín como en maceta, incluso como planta de interior, adaptándose bien a distintos espacios. Durante el invierno necesitan riego abundante, ya que a diferencia de otras especies, no toleran la falta de agua. En cuanto a la ubicación, prefieren espacios luminosos pero protegidos del sol directo, que podría dañar la floración.

Por su fácil cultivo, su aroma característico y su valor ornamental, los jacintos son una opción ideal para acompañar jardines, terrazas o interiores durante la temporada invernal.

Lavanda

lavanda en invierno

Aunque suele asociarse a climas templados, la lavanda es una hierba aromática que también puede convertirse en una excelente aliada para decorar espacios exteriores durante el invierno. Aporta color, estructura y, por supuesto, su inconfundible aroma incluso en los meses más fríos.

Se trata de una planta muy resistente, capaz de soportar bajas temperaturas si se cultiva en las condiciones adecuadas. Por ello, es una opción imprescindible para jardines y terrazas que buscan plantas duraderas y de bajo mantenimiento en esta época del año.

La lavanda prefiere suelos secos, bien drenados y ubicaciones soleadas. El riego debe ser moderado, evitando siempre el exceso de humedad, especialmente en invierno.

Y si te apasiona la lavanda y los productos naturales, en nuestro blog puedes descubrir cómo elaborar jabón de lavanda con tus propios cultivos

Narciso

Se trata de plantas bulbosas que florecen a finales del invierno, muy reconocibles por sus flores en forma de trompeta. Aunque el color más habitual es el amarillo, también existen variedades con flores blancas o anaranjadas, ideales para crear contrastes en el jardín.

Se desarrollan muy bien en maceta, lo que las convierte en una opción práctica y decorativa para terrazas, balcones o patios. Su floración aporta un toque de color intenso y muy llamativo justo cuando el jardín empieza a despertar tras el invierno, con un cultivo sencillo y agradecido.

Pensamientos

Los pensamientos, también conocidos como violas o moraditas, son plantas anuales muy apreciadas por su resistencia al frío y su capacidad para llenar de color el jardín durante el invierno y la primavera. Su cultivo suele iniciarse en septiembre, lo que permite disfrutar de una floración abundante en los meses más fríos del año.

Destacan por su amplia paleta de colores y por ser plantas poco exigentes y muy agradecidas, ideales tanto para jardineros experimentados como para quienes se inician. Durante la época de floración necesitan riegos regulares, siempre evitando el encharcamiento, por lo que es fundamental contar con un sustrato bien drenado. Para favorecer una floración continua, se recomienda aportar abono diluido en el agua de riego.

Mantén el sustrato húmedo, ya que los pensamientos no toleran bien la sequía.

Transforma una simple maceta en un pequeño espacio lleno de vida

No importa el tamaño de tu terraza, balcón o jardín: con la combinación correcta, siempre hay una flor capaz de acompañarte en cada estación. Las macetas nos permiten jugar, cambiar y adaptarnos al clima, creando rincones llenos de color incluso cuando el frío aprieta.

En Rocalba creemos que cultivar flores es mucho más que decorar: es observar, cuidar y disfrutar del proceso. Apostar por variedades resistentes y bien adaptadas al exterior garantiza macetas floridas durante más tiempo y con menos esfuerzo. Porque cuando eliges bien desde el inicio, la naturaleza responde. En Rocalba, llevamos generaciones acompañando a quienes disfrutan cultivando, porque sabemos que detrás de cada maceta florida hay una semilla, una ilusión y muchas ganas de ver crecer algo bonito.